miércoles, 15 de junio de 2016

No firmaron la convocatoria a referendo

Las circunstancias, tiempo y lugar que vive actualmente la oposición, tiene como corolario que se les acabó el tiempo para convocar el referendo contra el presidente obrero Nicolás Maduro. Desde Chúo Torrealba hasta Lilian Tintori conocen muy bien el reglamento del 2007, que rige los procesos refrendarios que se han convocado en la República Bolivariana de Venezuela.
En el caso de Henrique Capriles, éste cuenta hasta con los dedos de los pies los lapsos legales, por lo cual las matemáticas no le cuadran. Por ello, el signo de violencia que esgrime mediáticamente no tiene otro mensaje que justificar que hasta él cometió errores al firmar la planilla.
Para algunos analistas políticos, hay un razonamiento que puede cobrar legitimidad. La mayoría de los dirigentes de la MUD no aparecen firmando la convocatoria al plebiscito, nombre con el cual Leopoldo López definió las elecciones de Gobernadores y Alcaldes del 2012. De ser demostrativo ese hecho, estamos ante una gran estafa contra el pueblo venezolano seguidores de la oposición.
A ellos les importa poco si aparecen o no firmando. No tienen el peligro de ser reconocido como signatarios de una convocatoria al revocatorio, porque no son servidores públicos. En todo caso sería la empresa privada que tome acciones contra los trabajadores que no firmaron contra Maduro. Saben que la acumulación de riquezas se les va de la mano. No podrán acceder al Poder Político por la vía constitucional. Buscan crear un estado de caos que conlleve a un estallido social.

Así las cosas, las redes sociales, elemento mediático que usa la oposición, se han activado con mensajes de un realismo mágico. Al leerse pareciera que Venezuela está sumergida en una guerra civil. El propio Henry Ramos Allup ha utilizado el argumento que en Barcelona hay dos muertos producto de los saqueos. Nos preguntamos cuáles saqueos. En todo caso, en esta parte de Venezuela, los únicos muertos son los que dirigen la MUD en el estado Anzoátegui.

Barcelona, 15 de junio de 2016

jueves, 20 de agosto de 2015

MUD NO PEGA UNA



Definitivamente la MUD no pega una. Ante la ausencia de personas en la marcha convocada el pasado sábado 8 de agosto en todas las capitales de estados de la República Bolivariana de Venezuela, su secretario ejecutivo Chúo Torrealba ha dicho que no hubo asistencia porque el gobierno obstaculizó el paso de la gente. Argumento ficticio y fantasioso.

“Nuestra campaña no es electoral, sino social”, dijo Torrealba a los medios que reseñaban la “extraordinaria marcha”. Este comunicador que dejó de serlo para convertirse en político, no es más que un manipulador de esa realidad que están viviendo. El con su arrogancia acabó con María Machado y Copei. A la primera con una inhabilitación de facto al no aceptar a su candidata, Isabel Pereira. Mientras que a los copeyanos los expulsó de la Mesa Unida de Woones.

El calvario que viven las organizaciones de oposición, ante la actitud del propio Torrealba sentenció su propio destino. Con la desbandada de dirigentes de esta confederación de partidos, se demuestra que Claudio Fermín nunca creyó en ellos. Acaba de inscribir candidatos en 16 estados del país. Aún cuando Fermín no anunció cuáles circunscripciones, esto es evidente que quitará muchos votos a los adversarios del gobierno.

Mientras tanto, en Anzoátegui, acaba de ocurrir la inscripción de la candidatura de Marcos Figueroa por el circuito cuatro, Sotillo, Guanta y Urbaneja, como una forma de no compartir con Primero Justicia el manejo de las candidaturas en esta entidad. Ahora, Figueroa es visto como traidor. El primer argumento es que recibió dinero del gobierno. Unico argumento para atacar a la revolución y socialismo.

miércoles, 29 de julio de 2015

Oposición nada en su misma miasma



Definitivamente la oposición se sumerge cada día en su propia torpeza. Aún cuando pretendan demostrar que existe una Mesa de la Unidad,  es evidente que el criterio con el cual se maneja ese innominado club de fracasados, su secretario ejecutivo,  Chúo Torrealba, anuncia que al ganar la mayoría calificada de la Asamblea Nacional, procederán a la destitución de ministros, convocar revocatorios, asamblea constituyente. Esto no es más que el silbido de quien pasa por frente un cementerio para darse ánimo.
El resultado obtenido por el Partido Socialista de Venezuela, el 28 de junio, para elegir a los candidatos y candidatas a la Asamblea Nacional, es la mejor encuesta que pueda conocerse en el territorio electoral, con miras al proceso comicial del 6 de diciembre. 3 millones 162 mil 400 votos válidos no es cualquier cifra. Ello es el resultado de la conciencia y la madurez de un pueblo que aprendió a leer la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de manos del Comandante Eterno Hugo Chávez.
87 circuitos electorales convocados por el PSUV, que es el 100 por ciento de las circunscripciones que avala  el Consejo Nacional Electoral, demuestra la organización con la cual la maquinaria socialista y revolucionaria se ha sembrado en el pueblo venezolano. Mientras que la oposición se ufana de 543 mil sufragios, obtenidos el 17 de mayo, con convocatoria en 33 circuitos electorales, apenas el 7,43% de los electores, por lo tanto los números no cuadran calificando las elecciones del 6 de diciembre como fraudulentas. Esto demuestra que saben que tienen perdida las elecciones. Por ello, nadan en su misma miasma.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Ahora la descargan contra Globovisión



No podía ser de otra manera. Ha transcurrido más de un mes de la acción delictiva, en la cual varios venezolanos descargaron su “arrechera” por no haber logrado los objetivos planteados de hacerse de la presidencia de la República Bolivariana de Venezuela, tal como ha sido el deseo de Henrique Capriles Radonski, el candidato perdedor.
Esta acción, invisibilizada por los medios tradicionales, condujo a la muerte de once venezolanos, seguidores del socialismo, quienes salieron a defender lo que es legítimo la Constitucionalidad de la República Bolivariana de Venezuela. Sin embargo, las instancias internacionales de Derechos Humanos solo han dado mayor centimetraje a la trifulca generada por la oposición en el seno de la Asamblea Nacional.
La locura colectiva generada por los agentes de la oposición, aún pesa sobre el escenario nacional con acciones enmarcadas en un Golpe de Estado Alimentario. Con el apoyo de los medios privados nacionales e internacionales, la oposición utiliza temas como el acaparamiento para desbordar la psiquis nacional con compras nerviosas. Pareciera que la oposición está manejando la tesis del sacudón al estilo de aquel Caracazo de 1989.
Pero no solo, también estamos ante una estrategia para presionar al Tribunal Supremo de Justicia. El candidato perdedor insiste todo el tiempo en que el máximo órgano jurisdiccional del país aún no toma la decisión de admitir o no la impugnación interpuesta por la derecha nacional.
Pero, al revisar todas estas escaramuzas mediáticas de los representantes de la MUD, cada día se disipa en el imaginario venezolano, la campaña contra la escasez, las cachetadas parlamentarias, la presión al TSJ. Por qué.  Muy simple. El medio que tenía la oposición para crear esa presión callejera, fue vendido. Ya Globovisión pasó a otras manos. A raíz de esto, ya se ha generado una campaña de descrédito contra este canal privado.
En lo que si se debe tener cuidado es que hagan un nuevo llamado para “descargar la arrechera” contra el canal de La Florida, Caracas. Precisamente, esa debilidad de descalificar a todo quien se oponga a sus intereses ha llevado al candidato perdedor, Henrique Capriles ir desapareciendo de la escena política, incluyendo como Gobernador de Miranda.


viernes, 10 de mayo de 2013

Al cumplirse un mes (Requiem para la oposición)


Tal como si fuera uno de los tantos obituarios que se publican en los medios, a casi un mes del proceso electoral del 14 de abril, las acciones de la oposición se desinflan por la argumentación que utilizan sus voceros al tratar de descalificar el triunfo de Nicolás Maduro, señalándolo de gobierno ilegitimo.
Es evidente que la oposición se sostiene como una caricatura, gracias al apoyo de las empresas de comunicación privado nacional e internacional, las cuales ante su bombardeo mediático han presentado, ante el país, como un triunfo las reuniones que Leopoldo López, María Machado y otros parlamentarios, han realizado con las fracciones derechistas de los parlamentos latinoamericanos.
Ahora bien, como periodista, llama la atención como se viene gestando un Golpe de Estado Alimentario desde las cúpulas de los partidos que en abril de 2002 propiciaron el derrocamiento del comandante Hugo Chávez.
Este Golpe de Estado Alimentario, está en proceso de incubación, vista la reiterada campaña que tanto como Globovisión, El Nacional, El Universal, y otros medios, no menos pequeños, insertan en su target informativo gráfica de colas generadas por los propios activistas de esas organizaciones para propiciar una movilización al estilo del Caracazo.
Por otra parte, El Nacional, en su edición de este viernes 10 de mayo, titula “Diputados del Mercosur piden evaluar suspensión de Venezuela”, con el fin de presentar a nuestro país como un gobierno forajido.
Cuando se revisa quiénes son estos parlamentarios, nos encontramos que son representantes de los partidos de la más rancia derecha de Argentina, Paraguay y Uruguay. Los cuales en su tiempo avalaron las más oscuras dictaduras del cono sur.
Como cantos de sirena, estos parlamentarios sureños no dejan de decir que “no es posible que esté suspendido un país como Paraguay que defiende los valores democráticos y se quiera incorporar a Venezuela”, a pesar que hace pocos meses derrocaron a un presidente electo por el pueblo, como es Fernando Lugo. Son los antivalores de los apátridas de América del Sur.
Lamentablemente esa es la función de los medios impresos, televisivos, electrónicos y de cualquier otra especie de nuestro país en función de concretar un Golpe de Estado continuo contra la Patria de Bolívar y contra el Legado del Comandante Supremo Hugo Chávez y el primer presidente chavista Nicolás Maduro.